Aquí soy tan libre como en tu cuerpo..

domingo, 16 de agosto de 2026

 Casi a ciegas, te miro.

Y te toco.

Me descubro abstracta, deseándote perdidamente.

Como desde adentro de un espejo, tus ojos me vigilan, irreales pero reales.

Miro tu boca de frutada policromía y me pierdo dentro como arrastrada por un siroco.

Atormentada y tormentosa, me sueño por tu cuerpo enhebrada.. desplazada entre fuegos de artificio, hasta la locura.

Tan viva.

Fuiste una confirmación.

Vos, un sibarita, mi cuerpo, un lupanar.

Me tocó a mí recibirte y pudo ser otra.
Otra la de la espera, la de la negación.
Pero mi ecuador pudo encontrar tu solsticio.
Un avistaje.
Y en mi exilio de vos, intento mil malabares para no amarte.
Aunque esta vida sin tu vida ha sido un lento suicidio.

 Pertenezco a las quimeras, a las aladas utopías que durante las tardes iridiscentes de primavera llevan espuma marina al alfeizar de tus ojos.

Cuando boquiabierta la noche se desperece en los latidos de un niño asustado, vendré.

Vendré a traerte en desayuno la mañana dulce como gajos de mandarina.

Seremos como un patio azul en julio,
en el frío de este otoño, esperando agosto,
sílaba a sílaba,
septiembre,
volando como grullas, alto y lejos,
octubre, llenando de ceniza blanca como tibio calostro nuestros corazones
y allá adelante el mar..