Casi a ciegas, te miro.
Y te toco.
Me descubro abstracta, deseándote perdidamente.
Como desde adentro de un espejo, tus ojos me vigilan, irreales pero reales.
Miro tu boca de frutada policromía y me pierdo dentro como arrastrada por un siroco.
Atormentada y tormentosa, me sueño por tu cuerpo enhebrada.. desplazada entre fuegos de artificio, hasta la locura.
Tan viva.

